El decano de la Demarcación de Castilla-La Mancha del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, Juan Antonio Mesones López, ha firmado el protocolo de adhesión de la entidad que representa a la candidatura de Toledo para ser Capital Europea de la Cultura en el año 2031 y ha mostrado su satisfacción por formar parte de este proyecto tan importante para la ciudad.
Esta firma se suma a las adhesiones realizadas anteriormente entre las que destacan la de la Junta de Comunidades, las Cortes y la Universidad de Castilla-La Mancha, las Diputaciones de todas las provincias de la región y el Arzobispado de la archidiócesis de Toledo, así como las entidades empresariales CECAM y FEDETO y empresas como Puy du Fou y JOMA. Igualmente se han sumado las cinco Academias de Castilla-La Mancha y ciudades hermanadas con Toledo como Agen, Aquisgrán y Toledo de Ohio.
La voluntad del alcalde con estas adhesiones es aunar a todas aquellas personas e instituciones que sienten y creen que tienen algo que aportar para que todo sea Capital europea de la Cultura, un proyecto verdaderamente participativo que cuenta con unos apoyos extraordinarios que hacen que podamos estar en disposición de decir que vamos a presentar la mejor candidatura de todas. También se señala que independientemente de que se consiga o no el título, la ciudad ya habrá ganado y seremos capital de la cultura, porque este proyecto va mucho más allá, estamos consiguiendo que la cultura se convierta en el eje transversal de todas las políticas municipales.
El decano del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos ha destacado que la adhesión no solo supone un respaldo institucional, sino también una oportunidad para visibilizar el papel esencial que desempeñan los profesionales de la ingeniería civil en la configuración y conservación del patrimonio urbano.
Según ha expresado, Toledo es un claro ejemplo de cómo las infraestructuras construidas a lo largo de los siglos, como puentes, vías de comunicación, sistemas hidráulicos o estructuras defensivas, no solo han permitido el desarrollo de la ciudad, sino que hoy forman parte inseparable de su identidad cultural.
Para Mesones, preservar y mantener estos elementos requiere del conocimiento técnico y del compromiso que aportan los ingenieros de caminos, que con su labor diaria contribuyen a que ese legado perdure con seguridad y funcionalidad.

